¿Quién es la jueza Leonie Brinkema?
La jueza Leonie Brinkema, del Distrito Este de Virginia, ha adoptado una postura firme contra el fondo de "anti-armamento" de 1.800 millones de dólares propuesto por la administración Trump, extendiendo indefinidamente su bloqueo a la iniciativa. Su decisión surge de dudas no resueltas sobre si el fondo ha sido realmente abandonado, ya que señaló que ni el fiscal general interino, Todd Blanche, ni el presidente Donald Trump han proporcionado declaraciones juradas bajo pena de perjurio para confirmar su terminación.
La frustración de Brinkema fue evidente durante la audiencia del viernes, donde presionó al abogado del Departamento de Justicia, Andrew Block, para obtener claridad. Block admitió que no podía abordar directamente las intenciones del fiscal general, lo que llevó a Brinkema a expresar su incredulidad ante la falta de respuestas. "No puedo creer que, dada la importancia, no tenga una respuesta", dijo, destacando los vacíos legales y procesales en la postura del gobierno.
Antecedentes y trayectoria
El fondo, anunciado el mes pasado, fue diseñado para compensar a personas que afirmaban haber enfrentado "armamento y guerra jurídica" (lawfare) por parte del gobierno federal. Los críticos argumentaron que podría beneficiar a quienes fueron indultados por su participación en el ataque al Capitolio de los Estados Unidos el 6 de enero de 2021, incluidos individuos acusados de agredir a las fuerzas del orden. Trump mismo no había descartado tales pagos, diciéndole a Kristen Welker de NBC News que el fondo era una "gran idea" y que se sentiría decepcionado si no lograba ser aprobado.
Las preocupaciones de Brinkema se vieron amplificadas por la percepción pública sobre el estado del fondo. Reveló que su tribunal incluso había recibido una solicitud para el fondo, la cual fue devuelta con una respuesta escueta: "No estamos aceptando solicitudes". La jueza enfatizó que el público sigue sin estar convencido de que el fondo esté muerto, particularmente dados los comentarios de Trump y las explicaciones cambiantes de la administración.
Por qué importa su fallo
El fallo de Brinkema incluye un nuevo requisito: en el plazo de una semana, el gobierno debe proporcionar una declaración jurada de Blanche y del secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmando el fin permanente del fondo. Sin tales garantías, advirtió, el fondo podría resurgir de otra forma. "Cuando el presidente de los Estados Unidos dice que va a estar bastante molesto si algo sucede, ese es un incentivo bastante bueno" para que los funcionarios actúen, señaló.
La jueza también criticó la idea de desviar 1.800 millones de dólares de los contribuyentes a personas que cometieron delitos contra las fuerzas del orden, calificándolo de "problemático". Su decisión de extender la medida cautelar refleja su determinación de evitar la implementación del fondo hasta que se resuelva su validez legal y constitucional.
El camino por delante
Los demandantes en el caso, incluidos Democracy Forward y Common Cause, celebraron la decisión de Brinkema. Skye Perryman, presidenta de Democracy Forward, calificó el fallo como una victoria para los contribuyentes, afirmando que garantiza que los fondos no puedan ser distribuidos a través de lo que describió como un "esquema ilegal" mientras se litigan las cuestiones constitucionales. Omar Noureldin, de Common Cause, se hizo eco de este sentimiento, calificando la decisión como una victoria para la rendición de cuentas y la justicia.
El exfiscal federal Andrew Floyd, otro demandante, enfatizó la importancia de mantener la rendición de cuentas para aquellos que atacaron la democracia. Prometió continuar la batalla legal para asegurar que el fondo no socave el trabajo de jueces, jurados, fuerzas del orden y fiscales que ya han impartido justicia en casos relacionados.
Fuente: NBC News.